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MÓDULO: ANÁLISIS DE MATERIALES DIGITALES


ENSEÑAR Y APRENDER POR PROYECTOS
En todas las instituciones incluidas las educativas, está muy de moda hablar de planificación por proyectos. Sabemos también, que en términos generales, esto no se ha visto reflejado en las prácticas concretas de enseñanza.
Luis Doval, autor de los contenidos del CD Nº 15 “Aprendizajes por proyectos en tecnología” de la colección Educ.ar respecto a esta situación, expresa lo siguiente:

Proyecto, hoy, se usa para decir metodología, técnica, programa, plan, estrategia, acción puntual y de corta duración, experimento, innovación. En medio de esta proyectitis, lo que sigue faltando es el proyecto imaginario colectivo, anticipación de futuro, visión de largo plazo, utopía capaz de articular y orientar el quehacer y la transformación educativa tanto a nivel de cada institución como a nivel de cada país y de la región como conjunto. La multiplicidad de pequeños proyectos, precisamente, parecería estar impidiendo visualizar el gran proyecto para la educación."

Los que estamos en el ámbito educativo sabemos que ésta es una realidad perceptible pero si se quiere, modificable.
¿Cuáles son las causas de esta situación?

Según el mismo autor “en el campo de la Educación existe confusión en los términos, en los tiempos, en los límites, en los costos, en la organización, en los objetivos, se trata en síntesis de: “carencia de proyección”.
Esta confusión no es ajena a los docentes del Área de Tecnología y más aún porque en los diseños curriculares, la propuesta de trabajar con proyectos se encuentra explícitamente en ellos.
Si se tratara de confusión podemos ver que algunos autores lo definen muy bien:
Frigerio y Poggi sostienen que “la idea de proyecto supone una intencionalidad política y, por tanto, que el proyecto nunca es neutro. Afirman que los proyectos dan cuenta de y se sostienen en una posición ética y que no pueden reducirse a una cuestión técnica”.
En coincidencia con esas autoras, Edith Litwin concibe la idea de proyecto como “propuesta política en cuanto proyección social que se refleja en el diseño y el desarrollo correspondientes. El proyecto es, para esta autora, una propuesta de acción de carácter experimental, que permite consolidar acciones tendientes a alcanzar una meta que puede ser modificada. Supone, explícita o implícitamente, una concepción de mundo, de sociedad, de educación, de enseñanza, de aprendizaje, de sujeto, etcétera.
Zemelman, por su parte, se refiere “a la importancia del proyecto en tanto permite a los sujetos establecer relaciones con la realidad y en tanto éstos se apoyan en su capacidad y posibilidad de transformar esa realidad”. (Citado por Weber V. Clase Nº 30. FLACSO 2006).
En este sentido, entendemos que la idea de proyecto proporciona un marco adecuado para promover propuestas educativas que modifiquen las prácticas más habituales de enseñanza. Asimismo, reconocer el interés de esta modalidad de programación no es sólo adoptar una postura acorde con las nuevas propuestas educativas, sino que supone el reconocimiento de una tradición vinculada a la práctica de la enseñanza.
Entonces...¿Qué ha ocurrido en el área de Tecnología?
Si consideramos que este espacio en el currículo escolar, tiene pocos años de haberse implementado, si le sumamos a ello la capacitación llevada a cabo, sin dejar de mencionar también, que las imprentas salieron con sus ofertas de manuales, recurriendo en muchos casos, a una serie de recetas que captaron la atención de profesores de la disciplina y cuya aplicación no ha sido del todo eficaz, tendríamos una respuesta a lo dispar de su enseñanza en todo el país.
¿Por qué la utilización de estos materiales no ha sido útil?
Si partimos de la definición de materiales educativos veremos que esta señala:
Son textos en diversos soportes utilizados en las prácticas de enseñanza con el fin de ampliar las fuentes de información, las actividades o formas de presentar los temas que se quieren trabajar. Pero además sostiene que el interés que despiertan no sólo deriva de los contenidos que proponen sino del ámbito donde son leídos. Su análisis dependerá de la emisión del texto pero también intervendrá la comprensión del usuario (receptor) y el contexto de uso(Gutiérrez Martín,A.).

Asimismo, los supuestos en la concepción de material educativo se basan en los aportes de la semiótica (desde la revisión que el sentido de un texto se completa en la lectura, hasta la teoría multimodal que nos habla de discursos en plural porque su única existencia real es a través de actos de comunicación) y en las teorías del aprendizaje. En esta última hay una relación causal para el conductismo entre la enseñanza y el aprendizaje no así, para el constructivismo ya que en sus postulados se defiende la idea que los aprendices se enfrentan a un material con esquemas cognitivos, guiones mentales y conocimientos previos. Y elaboran la información nueva resignificando la anterior (Sesión I Módulo AMAD). No todo lo que el docente enseña es aprendido por el alumno (Fenstermacher, G. (1989).
La utilización de los materiales educativos, generalmente llamados “recursos” (visión acotada del término), son las herramientas que enriquecen las propuestas de enseñanza, pero para que se concrete es necesaria la intervención del profesor a los efectos de: seleccionarlos desde el conocimiento de la situación del alumno en cada caso particular y las disposiciones subjetivas para el aprendizaje.
Esta selección implica una valoración desde diferentes modalidades:
•Como fuente de información para tratar ciertos contenidos curriculares
•Como objeto de estudio en sí o
•Como portadores de cierta gramática o principio.
De lo expuesto estamos en condiciones de dar las siguientes respuestas al interrogante planteado más arriba:
-Los materiales educativos son utilizados habitualmente como “la verdad”, como únicas fuentes de conocimientos sin considerar por ejemplo, el interés de los alumnos en la temática y que estos materiales son también “herramientas culturales”.
-Los materiales y recursos educativos son pensados como simples “vehículos” o canales a través de los cuales se transmite la información, es decir, el contenido de la enseñanza (Desarrollo de la Sesión IV).
-Los materiales educativos son utilizados como fuente de información en el tratamiento de los contenidos curriculares en un proceso lineal de transferencia de saberes y no como portadores de gramática o principios que requiere de estrategias específicas para alcanzarlos.(Desarrollo de la Sesión IV).
¿Por qué existe confusión al hablar de material educativo y/o material didáctico?
Los límites son muy difusos entre ambos, la caracterización que define a los materiales didácticos es la de haber sido realizada por especialistas en diseño instruccional con el objetivo de enseñar un contenido a un destinatario y que éste aprenda y comprenda la temática que se aborda. En los materiales didácticos intervienen distintos actores que portan saberes específicos tales como diseñadores gráficos, correctores de estilo, expertos en contenidos, programadores informáticos, etcétera (Sesión I. Módulo AMAD)
Ahora bien, retomando la realidad que se vive en las instituciones y más específicamente en Tecnología acerca de su enseñanza, es fundamental que el docente conozca la disciplina, tiene que saber lo que enseña y además hacerla comprensible, interesante y atrayente para el alumno y para ello uno de los factores intervinientes podrían ser los materiales que, al integrarse convenientemente a una situación de enseñanza y de aprendizaje se convertirían en educativos sin la necesidad de haber sido diseñado para tal fin (Gutiérrez Martín A.).
Recurriendo al material disponible en la Colección de Educ.ar nos preguntamos...
¿Cómo enseñar por proyectos?
La enseñanza de proyectos y en este caso del proyecto tecnológico, en el área que nos ocupa, es tanto un contenido conceptual como procedimental y al implementarlo se debe considerar todos sus componentes: objetivos claros, pertinentes, realistas y evaluables, contenidos, organización, tiempo, recursos, evaluación entre otros.
En el CD Nº 15 “Aprendizajes por proyectos en tecnología” están presentes, las explicitaciones, fundamentos y propuestas de actividades que podrían ser desarrolladas en el aula y puede llegar a esclarecer ciertas posturas erróneas vinculadas a toda aquella asociación libre que se hace del término tecnología.
En su página de inicio exhibe las opciones e instrucciones de navegación aunque el usuario podrá “saltar” de un contenido a otro sin recorrer el resto, de la misma forma en que se utilizan los hipertextos en la Web. La hipertextualidad podría ser caracterizada por: la linealidad que hace referencia a una serie de elementos ordenados secuencialmente y la tabularidad que pone de manifiesto la posibilidad del lector de “acceder a datos visuales en el orden que él elige, delimitando de entrada las secciones que le interesan” (Vanderdorpe, op. cit. en Desarrollo de la Sesión III) además, exige una demanda cognitiva mayor y una mejor comprensión.
En relación a las opciones del usuario, se limita a la selección de la información en la apertura de una u otra ventana.
Hablamos entonces de comunicación unidireccional ya que no existe la posibilidad de retroalimentación hacia lo programado. Se aclara que la característica de ir de un lugar a otro pulsando botones (similar a la de pasar hojas en un libro) puede quedar en un acto puramente mecánico o formar parte del proceso de enseñanza y de aprendizaje si el docente, en este caso, lo utiliza para su propia formación y/o integrándolo a una situación áulica.
Si consideramos que la sobrecarga y el tiempo en la labor del maestro hacen más dificultosa la tarea de seleccionar bibliografía y de leerla, el diseño de este material multimedia permite:
•Conocer y distinguir las distintas definiciones de Tecnología según los campos de aplicación y sus usos sociales; Campo del imaginario social, Campo de la sociedad, Campo de la producción y el Campo educativo
•Ampliar su biblioteca profesional con material documental de diferentes autores vinculado al campo educativo y a la educación tecnológica; (Sala de lectura)
•Promover la capacidad social para el desarrollo de proyectos en el ámbito escolar; (actividades)
•Integrar contenidos y actividades de diferentes campos del saber mediante la implementación de la metodología proyectual; (metodología proyectual)
•Motivar a los alumnos a partir del desarrollo de proyectos. (Recursos)

Otro aspecto destacable de este material es la exposición y fundamentación de combinar La Metodología Proyectual y los recursos informáticos en contextos educativos. Enriquecerlo, mejorarlo y adaptarlo al contexto específico de desempeño propio, es una tarea que le atañe al usuario, en este caso “el docente” (Doval, L.).
Asimismo se señala que el aprendizaje con multimedia es un proceso social porque es fácil que dicho aprendizaje conlleve la consecución de objetivos relacionados con la participación competente en una situación social, profesional o de la vida diaria (Gutiérrez Martín, A.).
Al realizar el análisis de un material de estas características se puede utilizar ciertas dimensiones a saber:
La dimensión técnica: su incorporación brinda la posibilidad de establecer la interacción y el recorrido, es indispensable como lo son los demás saberes que intervinieron en su elaboración.
La dimensión estética: en “aprendizajes por proyectos en tecnología” el diseño gráfico, en cuanto a colores, posee tonos claros que permiten la visualización de los textos así como la distribución de los mismos en la página. Con respecto al diseño de la información ésta posibilita al usuario la navegación a través de distintos botones y la realización del recorrido personalizado. Existe claridad, ausencia de distractores prevaleciendo los criterios instructivos (Gutiérrez Martín, A.)
La dimensión didáctica: Prevalece el discurso didáctico incorporando ejemplos de actividades y modelos de proyectos tecnológicos que surgen de situaciones problemáticas a ser trabajadas con los alumnos. Expone claramente las clases de Tecnología, ejemplo: “En sus manos 6”: los alumnos tendrán ocasión para dar curso al ingenio para formular explicaciones, hipótesis y anticipaciones. Tendrán la posibilidad de trabajar sobre las ideas que han creado de manera espontánea para sí, en relación con aquellos procesos o productos tecnológicos. Pero, son guiados por el profesor, para avanzar desde esas explicaciones o resoluciones implícitas, hacia resoluciones fundamentadas y comunicadas a través del lenguaje técnico.
El discurso argumentativo presenta el marco teórico pedagógico y la concepción del término “tecnología” en los diferentes campos de desempeño social señalados anteriormente, como así también un abanico de significados que posee el contenido semántico de una expresión: "Tecnología educativa” y la “Educación Tecnológica” esta última, desde un concepto amplio y otro restringido.
Hay contenidos favorecidos con la integración de lenguajes y medios (imágenes y videos) que facilitan la comprensión del discurso.
Está dirigido únicamente a los docentes pero esto no quita la posibilidad que los alumnos, a la hora de desarrollar un proyecto puedan encontrar en él la clarificación de dudas o determinadas herramientas para su propio proceso de aprendizaje.
La dimensión ideológica: se basa en concepciones sobre la enseñanza y el aprendizaje en el área de Tecnología y el modelo comunicativo a establecer en el aula. Se define el rol protagónico del alumno, la importancia de la motivación y la creatividad.
Concluyendo, toda elección que realice el docente en la enseñanza respecto a los materiales a utilizar, sean éstos multimediales o no, dependerá del modelo comunicativo y educativo del que parta.
La enseñanza tecnológica necesita por parte del docente un enfoque particular y una actitud que permita identificar en cada tema lo que denominaremos la oportunidad tecnológica. Esto significa que cada temática tratada en el aula lleva implícita la potencialidad de enfocarla tecnológicamente, debemos ser capaces de descubrir la temática tecnológica que subyace en cada situación (Adecuación Curricular. Río Negro). Y... este CD es una contribución a ello.

Bibliografía utilizada
Adecuación Curricular. Río Negro.
Desarrollo de la Sesión I, II, III y IV. Módulo AMAD. Versión Word
DOVAL, L. CD Nº 15 “Aprendizajes por proyectos en tecnología” Colección Educ-ar Disponible en: http://coleccion.educ.ar/coleccion/CD15/
FENSTERMACHER, G.(1989), “Tres aspectos de la filosofía de la investigación sobre la enseñanza”, en: Wittrock, M., La investigación en la enseñanza I, Paidós-M.E.C, Madrid-Barcelona. Un concepto de enseñanza (pag. 1 a 8)
GUTIERREZ MARTIN, Alfonso, "Evaluación de la comunicación en las aplicaciones multimedia educativas". Disponible en http://virtual.flacso.org.ar/file.php/386/materiales/ses1/recursos/gutierrez.pdf (consulta 16/02/09)
Weber V."Proyecto educativo. Los temas transversales".Clase Nº30.Versión Word.FLACSO 2006
WILLIAMSON, Rodney "¿A qué le llamamos discurso en una perspectiva multimodal? Los desafíos de una nueva semiótica". ALED 6, Santiago, Chile, septiembre de 2005. Disponible en: http://virtual.flacso.org.ar/file.php/386/materiales/ses1/recursos/Williamson_Discursomultimodal.pdf.

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Atención a la diversidad ¿Práctica o discurso?

“La base de la convivencia humana es doble y, sin embargo, una sola: el deseo de todos los hombres de que los otros les confirmen como lo que son o incluso como lo que pueden llegar a ser, y la capacidad innata de los hombres para confirmar de ese modo a sus semejantes” (WATZLAWICK P.)



MÓDULO IV: Tecnologías para el trabajo colaborativo
La significación del mundo es un atributo del ser humano. Si cada uno de nosotros, en la vida privada y en la profesional intervenimos con otros, los acontecimientos serán vistos e interpretados de forma distinta por cada coprotagonista.
Entonces… según nuestra percepción ¿A quiénes consideramos normales? y ¿Quiénes son los anormales?
La normalidad está ligada a los procesos históricos, culturales, sociales y económicos que regulan y controlan el modo a través del cual son observados, percibidos, pensados e inventados los otros, en otras palabras, tiene que ver con lo específico de una cultura. “La realidad es que nuestro mundo es un mundo en que la presencia de seres diferentes a los demás, diferentes a esos demás caracterizados por el espejismo de la normalidad, es vivida como una gran perturbación” (PEREZ de LARA, 2001:295)
El concepto de normalidad se instaura como una categoría que rige la mirada de médicos y también de educadores. Lo normal se asemeja a lo eficiente, lo competente y lo útil, está pensada desde un criterio estadístico que se basa en “lo común, lo de la mayoría, lo estándar, lo más frecuente, lo de todos. Lo que no se ajusta a las normas o traspone los límites es “anormal” surgiendo así la comparación del “ser” con el “deber ser”.
Aquel que según un diagnóstico es catalogado “anormal” dejará de ser sujeto para convertirse en objeto, perderá su nombre, se lo llamará por su déficit y podrá ser medido, evaluado, integrado o controlado. Esta categorización también se instala en la escuela y así tenemos: el terrible, el inquieto, el tímido, el desobediente y otros tantos que pierden su identidad ante el etiquetado de sus compañeros y por qué no, de sus maestros.
También la escuela tiende a generar un único modelo: el hegemónico, una sola realidad, nada de advertir que no hay ninguna cosa en sí, sino que las cosas sólo se dan dentro del sentido en el que ocurren, transmitiendo un único modo de pensar el mundo: objetivo por un lado, subjetivo por otro y muy alejada de la alternativa de aprender a articular la trilogía: sentir, pensar y actuar con otros.
Si el mandato social de la escuela es el de enseñar y aprender, éste debería ser el fundamento al pensarla como institución del siglo XXI o como espacio privilegiado para el conocimiento y para la promoción del cambio social, pero...las fuertes transformaciones tecnológicas y económicas de los últimos años transcurren ante una escuela inmutable y docentes desconcertados frente a los nuevos desafíos.
Entre estos nuevos desafíos se encuentran las NTIC como dispositivos valiosos que pueden transformar los modos de pensar, percibir, conocer y sentir; no obstante su inclusión en las propuestas de enseñanza debe responder a decisiones que justifiquen su incorporación seleccionando y evaluando los recursos y sus posibles usos didácticos. Estas decisiones deben llevar implícito el trabajo en y para la diversidad otorgando a las nuevas tecnologías el valor que realmente le corresponde. Los medios no solamente son instrumentos didácticos, sino que han de formar parte de lo que los estudiantes han de conocer y saber utilizar. Hay que entenderlos como recursos potenciales en la construcción y manipulación, adquiriendo su importancia en relación al uso que se haga de ellos.
Conocer el valor que supone incluir las innovaciones tecnológicas en el proceso de transformación de la escuela y la sociedad debe tener en cuenta los rasgos que configuran nuestro entorno más inmediato, potenciando actitudes, valores y normas de la sociedad.
Lo más importante de los medios es la capacidad de poner a los alumnos en contacto continuo e inmediato con experiencias de aprendizaje. Para ello debemos adecuar los recursos disponibles a sus necesidades, a las características personales y a la institución escolar.
Utilizar el trabajo colaborativo para que los estudiantes se ayuden mutuamente a aprender, compartan ideas y recursos y planifiquen cooperativamente qué y cómo estudiar pues, aprender en forma colaborativa despierta sentimientos de cohesión y de pertenencia a través de metas comunes, posibilita a las personas conocer su propio ritmo y estilo de aprendizaje; incrementa la motivación, estimula la productividad y responsabilidad; fomenta la comunicación, el trabajo en equipo y la autoevaluación.
Parafraseando a Paul Watzlawick, “si hubiera hombres que vivieran de verdad la idea de que ellos son los constructores de su propia realidad, se caracterizarían por tres propiedades especiales. Primero, serían libres, pues, el que se sabe constructor de su propia realidad, también puede crearla con otra forma en todo instante. Segundo, ese hombre sería responsable en el más profundo sentido ético, pues, quien ha comprendido de hecho que él es el constructor de su propia realidad, no cuenta ya con la opción de evadirse a la cómoda excusa de la coacción ejercida por las cosas ni con la de echar la culpa a otros. Tercero, un hombre de esas características sería conciliador en el sentido más profundo del término”. Entonces ¡Qué bueno sería ponerlo en práctica! ¿no?

BibliografíaWatzlawick, Paul. 1995 El sinsentido del sentido. Barcelona, Herder.
PEREZ DE LARA, Nuria. 2001. “Identidad, diferencia y diversidad: mantener viva la pregunta”. En: Larrosa y Skliar Comp. “Habitantes de Babel. Políticas y poéticas de la diferencia”. LAERTES. Barcelona.

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MÓDULO V: Enseñar y aprender en redes

LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR
RESUMEN

Las nuevas tecnologías inciden de manera significativa en todos los ámbitos de la sociedad. Las nuevas generaciones van asimilando de manera natural esta nueva cultura que se va conformando y que para nosotros conlleva importantes esfuerzos de formación y de adaptación. Sus efectos se manifiestan en las actividades laborales y en el mundo educativo. Requiere de un análisis y reflexión que involucra a las instituciones educativas, la formación básica que precisamos las personas, la forma de enseñar y de aprender, las infraestructuras y los recursos que utilizamos.
En este trabajo se propone realizar un análisis de la situación en el ámbito de la educación superior, partiendo de una realidad concreta, de la bibliografía básica de este módulo de estudio y de la necesidad de una formación didáctico-tecnológica del profesorado. Sea cual fuera el nivel de integración de las TIC en las instituciones, el profesorado necesita también una "alfabetización digital" y una actualización didáctica que le ayude a conocer, dominar e integrar los instrumentos tecnológicos y los nuevos elementos culturales en general en su práctica docente.
EL DOCENTE DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR
La mayoría de las instituciones de educación superior cuentan con equipamientos tecnológicos a ser utilizados por los docentes y/o los alumnos que concurren a ellas. No obstante ello, las clases siguen siendo clases magistrales transmitidas por el profesor y la toma de apuntes por parte del alumnado. Las investigaciones realizadas determinan que la mayoría de los profesores utilizan proyectores o alguna presentación multimedial; en menor número emplean el correo electrónico para consultas en lugar de tutorías en horarios especiales. Si bien, son propuestas de adopciones tecnológicas, tienen poca diferencia con las convencionales y la significación cualitativa del material con respecto al aprendizaje del alumno, es escasa (Litwin E. 2001).
En lo particular y en el ámbito laboral en el que me desempeño se observa como, frente a la disponibilidad de herramientas tecnológicas los profesores no las han incorporado en trabajos significativos para los alumnos. Así, el laboratorio de informática aparece poblado de alumnos utilizando los ordenadores para tipiar trabajos, conectados en el Chat o buscando algún tipo de información. En las aulas la presencia de alguna computadora personal para registrar datos o proyectar alguna síntesis.
Frente a ello, se cree que las NTIC favorecerán el replanteo de acciones para alcanzar otros objetivos que den respuestas a problemas cotidianos y el conocimiento para vivir y trabajar en la sociedad actual.
La utilización de Internet
“La utilización apropiada de las redes debería ayudarnos a formar más, formar mejor, formar de otra manera”.
Si consideramos la situación actual de las universidades respecto a la utilización de Internet se observa que la mayoría poseen sitios en la Web de carácter informativo pero no utilizan el ciberespacio como un nuevo escenario para desarrollar actividades educativas. Son muy escasas las que ofertan cursos, materiales de estudio en la red para la docencia convencional, a distancia o carreras de formación en línea (Area Moreira M. 2000).

Teniendo en cuenta esta realidad se cree que las redes informáticas, pueden incidir favorablemente en varios aspectos como ser:
a)La formación universitaria podría extenderse, mediante las redes telemáticas, a más destinatarios que por motivos de edad, tiempo o espacio no pueden realizar estos estudios asistiendo a ellas.
b)La posesión del conocimiento no sólo es del profesor sino que los alumnos pueden acceder, mediante sitios en la red, a propuestas del docente o de otros docentes de la disciplina, a diversas bibliografías y a documentación de otras universidades.
c)El análisis y reelaboración de las informaciones obtenidas favorecen el proceso de aprendizaje y los alumnos dejan de ser meros receptores en la transmisión de saberes. El rol del profesor será enseñar a seleccionar información creíble, pertinente a la disciplina y además planificará estrategias de búsqueda de datos, de análisis y de valoración de las informaciones. Se convertirá en tutor y guía del aprendizaje de los alumnos.
d)El aumento de la autonomía del alumno será favorecido con la utilización de las redes pues éste, establecerá sus propios ritmos adecuándolos a sus intereses, necesidades e incrementando su capacidad decisional.
e)La flexibilidad en la estructuración del tiempo y el espacio. No serán necesarias tantas horas en los encuentros presenciales ni en aulas diseñadas para una transmisión vertical-colectiva (de uno a muchos). Lo novedoso de la implementación será la semi-presencialidad (tiempo para cumplimentar tareas en las máquinas y tiempo para planificar, analizar y evaluar en grupo). También la posibilidad de interacción alumnos-profesor y alumnos-alumnos en tiempos sincrónicos mediante el Chat, teleconferencias y asincrónicos con el uso de los foros, correos etc. Los estudiantes podrán plantear dudas, enviar trabajos y el docente podrá clarificar, hacer sugerencias y el seguimiento del proceso de aprendizaje.
f)La colaboración entre estudiantes y profesores. Internet permite la constitución de comunidades virtuales donde, tanto los primeros como los segundos se benefician con el intercambio entre pares y el conocimiento individual se transformaría en conocimiento colectivo.

Concluyendo, el nuevo entorno tecnológico en el que está inserta la educación superior nos lleva a la necesidad de capacitación en el uso de las NTIC con fines de docencia y así poder desarrollar en los estudiantes, los conocimientos, competencias y habilidades necesarios para el acceso, uso y aprovechamiento de las mismas.
Dentro de este contexto, la tarea del profesorado será la de formar a profesionales creativos, con autonomía, capaces de comunicarse, de trabajar en equipo, que conozcan las nuevas tecnologías y que puedan incorporarse al mundo laboral; para lo cual se considera que no es suficiente seguir con el modelo educativo tradicional.
Asimismo, es importante destacar que el uso de las NTIC no supone prescindir de la tarea del profesor y creer que lo que no enseña el docente lo puede enseñar un video o un sofware sino, pensar y apostar al rol del docente incorporando las tecnologías, que las pueda analizar críticamente en una nueva dimensión (Litwin, E. 2006). Pasar de transmisor a guía y tutor en el proceso del alumno construyendo junto a él, su aprendizaje, centrarse en las tareas más relevantes del proceso: enseñar el valor de lo aprendido, ayudar a relacionar el nuevo aprendizaje con otros previos y con los acontecimientos del mundo que lo rodea. Además, deberá poseer una formación instrumental como usuario de los recursos informáticos; una formación didáctica para planificar, poner en práctica y evaluar el aprendizaje de los alumnos y también su propia práctica; una formación organizativa-curricular para integrar su planificación con la de otros docentes en experiencias innovadoras y así superar el aislamiento; una formación en el desarrollo de actitudes que beneficien la convivencia.

BIBLIOGRAFÍA
AREA MOREIRA, M. ¿Qué aporta Internet al cambio pedagógico en la educación superior? Publicado en R. Pérez (Coord): Redes multimedia y diseños virtuales. Actas del III Congreso Internacional de Comunicación, Tecnología y Educación. Universidad de Oviedo, septiembre 2000, pgs. 128-135.
AREA MOREIRA, M. (2004): Prepararse para la complejidad. Nuevas tecnologías y La formación del profesorado. (Documento electrónico), en
http://www.educaweb.com/esp/servicios/monografico/edinternet/
LITWIN, E. (2001) Las nuevas tecnologías y las prácticas de la enseñanza en la universidad. (Documento electrónico) en www.litwin.com.ar
LITWIN, E. (2006) Ponencia: “Nuevos escenarios en el estudio de las tecnologías en las escuelas”. (Documento electrónico) en
http://www.educared.org.ar/jornadasnac06 /links_internos/programas/completos/litwin.asp.

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Módulo I: Transformaciones y desafíos de la educación

LAS ESCUELAS FRENTE A NUEVOS DESAFÍOS
Las nuevas tecnologías de la Información y de la comunicación y en especial Internet se desarrollan y se incorporan a la vida de los ciudadanos a una velocidad sorprendente. Los cambios que producen están relacionados en las formas de comunicarnos, de organizarnos e incluso de trabajar o divertirnos.
Pero, ¿cuál ha sido el efecto de las Nuevas Tecnologías en la educación?
De la observación podemos señalar que el impacto ha sido y sigue siendo menor que en otros ámbitos y plantea que hay un gran retraso en su aceptación e incorporación debido a diversas cuestiones, como ser: carencia de recursos financieros, insuficiente apoyo institucional o dificultad de adaptación por parte de los docentes, falta de inversiones no sólo en equipamientos sino también en formación.
Al respecto, Begoña Gros señala la necesidad de dejar de centrar nuestra mirada en las máquinas para plantearnos el desafío de una educación adecuada y una verdadera apropiación de la tecnología que prepare a niños y jóvenes competentes para la sociedad actual.
De lo expresado, la pregunta que surge es ¿Qué son las reformas educativas y cuál es su impacto? Primero, se señala que éstas hacen referencia a un hecho común, la necesidad de mejorar el sistema educativo. Son entendidas como intervenciones explícitas de los Estados para aplicar ciertos cambios en particular, para la promoción de ciertas innovaciones en el ámbito del currículo, la enseñanza, los centros, la profesión docente. En general promueven cambios a gran escala, que afectan la estructura del sistema educativo de un país. (Escudero, 1999:70).
No obstante existe un cierto desencanto sobre las posibilidades que las reformas, empaquetadas externamente, han tenido para transformar la realidad educativa, por eso es importante tomar a la escuela como lugar valioso de un cambio generado desde abajo (Bolívar, 2007:2).
También las investigaciones desde la psicología educativa y la pedagogía han sido valiosas en aportes, pero muy centradas en el aprendizaje y en modelos de enseñanza formal, emergiendo posturas y discusiones entre defensores y detractores de los diferentes enfoques (conductistas, constructivistas, cognitivos) en el transcurso del siglo XX.
Con la introducción de las tecnologías de la información y la comunicación se han abierto nuevos debates acerca de la enseñanza apropiada y de nuevas metodologías de trabajo revisando y poniendo en discusión esas teorías.
Pero...¿cuáles son los peligros en su incorporación?
Uno, es la ausencia de reflexión y de estudio sobre qué puede realizarse y como debe aplicarse desde la determinación del docente y otro pensar que las tecnologías por sí mismas, resolverán los problemas de aprendizaje de los alumnos.
Esta reflexión-acción debiera tratar los problemas que aquejan a la educación y que tienen que ver con la utilización de enfoques en disonancia con las necesidades de niños y jóvenes actuales y con el contexto social en el que estamos viviendo. Abarcaría el reto de la globalidad y complejidad desde una visión del conocimiento más dinámica, organizada y contextualizada.
Ante este panorama ¿Qué ocurre con el docente en la era digital y cómo se integra la tecnología al aula?
Los profesores han sido formados con una cultura y visión de su profesión que ha cambiado notablemente y si se le suma el aislamiento, el individualismo y la arquitectura escolar (módulos estándar, distribución del tiempo y espacio) se acentúan las dificultades en las propuestas de innovar.
Es por eso, que los cambios no pueden hacerse al margen de cómo se comprende el proceso de aprendizaje de los propios profesores (Begoña Gros).
Entonces, si queremos que se realice una verdadera integración no basta con seguir haciendo lo mismo que se hacía, se necesita cambiar las metodologías, revisar los contenidos del currículo y tener en cuenta ciertos aspectos en la integración de las nuevas tecnologías al aula:
1)Ordenadores en las aulas formando parte de los objetos cotidianos de la escuela y apoyando las actividades del estudiante.
2)Cambio metodológico para una verdadera apropiación de la tecnología mediante el uso personalizado, el trabajo colaborativo, el desarrollo de competencias comunicativas, la interacción docente-alumnos y alumnos-alumnos, la creación de nuevos materiales y conocimientos.
3)El trabajo en equipo: la inclusión de las tecnologías favorece el trabajo de grupos de profesores y de instituciones.
4)La creación y la posibilidad de compartir y difundir una variedad de materiales que se requieren en prácticas innovadoras.
5)La formación técnica y metodológica, sin primacía de una de ellas, en integración.
6)Los conocimientos de los estudiantes como facilitadores de la labor docente.
De esta manera, las redes tecnológicas tendrán sentido si se convierten en redes sociales y el docente podrá definir qué intervenciones han de mejorar la calidad de la enseñanza y del aprendizaje definiendo de antemano que No hay soluciones simples ni mágicas,que el proceso de cambio es siempre complejo y que supone el reto de que no sólo tienen que aprender los estudiantes sino las propias escuelas.

Bibliografía consultada

BOLÍVAR A. ¿Dónde situar los esfuerzos de mejora?: política educativa, escuela y aula. Seminario Especialización en constructivismo y educación. FLACSO Y UAM.2007
BEGOÑA GROS De cómo la tecnología no logra integrarse en la escuela a menos que…. cambie la escuela. PENT. FLACSO y UAM.2008
ESCUDERO, J. M. (1992). Innovación y desarrollo organizativo de los centros escolares. Ponencia. Sevilla, II Congreso Interuniversitario de Organización Escolar.

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MÓDULO II: BASES Y ACTUALIZACIONES EN TECNOLOGÍAS APLICADAS

Pensar las tecnologías

La relación histórica del ser humano con el medio ambiente siempre ha sido mediada por el uso de herramientas surgidas para satisfacer demandas y resolver problemas. Así como la tecnología es parte de la ampliación de las capacidades de la acción humana debemos tener en cuenta que está íntimamente vinculada a la estructura sociocultural, lleva implícita ciertos valores y podemos decir que no es ni social ni políticamente neutra. No se puede plantear la tecnología desde un punto de vista puramente técnico-científico, pues los problemas asociados a la misma son también socioculturales. Su carácter de herramienta y entorno no puede ser separado de los fines con los que se las utiliza pues entre otras cosas, facilitan nuevas funciones de adaptabilidad a cambios continuos y a nuevas posibilidades.
Las tecnologías no determinan a las sociedades pero abren posibilidades sin las cuales no se podrían desarrollar opciones culturales o sociales.(1)
Lo señalado en este párrafo tiene una fiel manifestación en lo que es hoy el desarrollo de las tecnologías de la información y la comunicación y en como éstas han generado un cambio en los diferentes ámbitos sociales (empresariales, económicos, políticos, educativos)
En esta designación están comprendidas las que posibilitan el procesamiento de datos (digitales) a través de la utilización de computadores electrónicos y el almacenamiento, transmisión y conversión de los mismos en todo momento y lugar.(2)
Pero lo más importante de la revolución tecnológica actual es la generación de conocimientos y su aplicación a otras situaciones con el objeto transformarlas y/o mejorarlas.
Según Tarasow, Fabio; Pedregal, Nicolás, la “revolución de las TIC” tiene sus raíces en tres tecnologías:
•la digitalización , que permite transformar cualquier tipo de información en bits;
•la informática o ciencias de la información, cuyos desarrollos han permitido que las computadoras manipulen y procesen grandes cantidades de información en forma de bits;
•las telecomunicaciones, que permiten transmitir grandes volúmenes de información con gran rapidez y en grandes cantidades desde un extremo al otro del planeta.
Así, mediante la digitalización (Digitalizar es el proceso de traducción de una información en unos y ceros) podemos almacenar y transmitir información en forma de textos, sonidos, imágenes fijas y en movimiento a través de las computadoras. En esta convergencia, las telecomunicaciones son otro de los aspectos fundamentales. Su evolución está ligada a los orígenes de la humanidad y a la comunicación como capacidad que nos caracteriza y distingue como especie.
Esa evolución tiene su mayor exponente en el contexto actual como Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) que incluyen a la prensa, la radio, la televisión, el cine, la red mundial, la telefonía móvil y los canales de transmisión.
Del mismo modo, el explosivo desarrollo de la Internet favorece la comunicación diferida o en tiempo real, la World Wide Web ofreciendo información los 365 días del año, las 24 horas del día y a la que se puede consultar desde cualquier computadora con acceso.(3)Internet crece a ritmo acelerado: el uso del correo electrónico, las listas y grupos nuevos de estos correos, foros de debates, son algunas de sus manifestaciones y en las cuales la participación e interacción es cada vez mayor.
Aquí, el surgimiento de la Web 2.0 ofrece nuevas oportunidades para la generación y distribución del conocimiento proveyendo a los usuarios de múltiples instrumentos de cooperación, interacción social sin barreras de espacio y tiempo y donde su estructura permite la generación de la inteligencia colectiva (muchos interactúan con muchos) en espacios abiertos de colaboración.
Una de las tantas aplicaciones de la Web 2.0 es la Folksonomía (sistemas de clasificación colectiva), taxonomía social u organización de la información de forma colectiva y colaborativa que está basada en la tarea de ordenar y/o clasificar la información por medio de tags o etiquetas. Como otras aplicaciones, ésta materializa la arquitectura de la participación, así como las ideas de la inteligencia colectiva y la intercreatividad.(4)
Es importante destacar que la misma ha sido experimentada en el cursado de este módulo y utilizada en la búsqueda de diversos blogs y la agrupación de los mismos en categorías predefinidas (en este caso, por razones organizativas) que no quitan la posibilidad de que sea el usuario el que le asigne su categorización. A partir de la selección de los blogs y mediante la herramienta social bookmarks, “delicious” se los pudo compartir y guardarlos en línea, generando aquí las posibilidades de que estas aplicaciones fomentaran la colaboración, la interactividad y el aprender unos con otros.
De lo expuesto, resulta sumamente importante reconocer las potencialidades de la Web 2.0 y su uso educativo ya sea, en la enseñanza presencial o a distancia y desde una elección que refleje valores y premisas profundas y quizá cuestionables.

1.TARASOW F. PEDREGAL N.Convergencia tecnológica. Pág. Nº 3. Diploma Superior en Nuevas Tecnologías y Educación. FLACSO y UAM. 2008
2.TARASOW F. PEDREGAL N.Convergencia tecnológica. Pág. Nº 5. Diploma Superior en Nuevas Tecnologías y Educación. FLACSO y UAM. 2008
3.http://ciberhabitat.gob.mx/medios/
4.COBO ROMANÍ, C. y PARDO KUKLINSKI H. PLANETA WEB 2.0. Inteligencia colectiva o medios fast food.

Bibliografía
Fabio Tarasow, Nicolás Pedregal. “Convergencia tecnológica”.
Cristóbal Cobo Romaní y Hugo Pardo Kuklinski Planeta WEB 2.0 Inteligencia Colectiva o Medios Fast Food.

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Módulo III, Enseñar y aprender con tecnologías

Las NTIC y la Buena enseñanza
No es una novedad el hecho de que las formas de enseñar, los sistemas escolares y las escuelas no han cambiado sustancialmente desde sus orígenes, allá por el siglo XIX. Si bien, las concepciones se han renovado en la teoría, éstas no corrieron la misma suerte en la práctica. Aulas y escuelas continúan con la repetición de rutinas clásicas, con menos contenidos y con mucho menos sentido.
Los continuos desafíos ante un contexto social dominado por el discurso de la globalización y donde el conocimiento se duplica, triplica y cuadruplica en espacios de tiempo cada vez más cortos hacen que enseñar de manera diferente no sea una tarea sencilla para el docente.
Asimismo, las distintas corrientes pedagógicas establecen que la enseñanza es una tarea que requiere conocimientos y acciones. Pero en ellas, los conocimientos aún se refieren al modelo tradicional y las acciones deben enfrentar los problemas actuales.
En el caso de la enseñanza, los maestros se enfrentan a diario con condicionantes que pueden favorecer u obstaculizar la tarea en un contexto enmarcado por la potencia de las tecnologías y su impacto.
Comencemos por el siguiente interrogante: ¿qué debe haber en una actividad para que se denomine enseñanza?Probablemente y hablando en términos genéricos una de las respuestas sería, como lo señala Fenstermacher Gary, que debe haber dos personas, una poseedora del conocimiento transmitiéndolo a la otra que no lo posee. Las condiciones genéricas pueden aportar datos acerca de cuando una actividad es o no enseñanza pero no revelan si esa actividad es buena enseñanza o enseñanza con éxito, aquí se necesita más información.
¿A qué se considera “buena enseñanza”?
Al respecto existen diferentes y muy variadas definiciones, por ejemplo: "la buena enseñanza es transmitir lo más fielmente posible una selección de nociones científicas actualizadas. Otros dirán que el objetivo primordial de una enseñanza es lograr que los niños piensen y actúen como lo hacen las autoridades de cada campo o actividad social (los científicos, los artistas, los tecnólogos, los deportistas). Algunos sostendrán que la buena enseñanza pasa por el ejercicio ético y por el despliegue de un modelo de personalidad. Otros, quizás, sostendrán que la clave reside en ofrecer oportunidades de experimentar la cultura elaborada"(1). No caben dudas que estas afirmaciones se han centrado en el éxito de la enseñanza asociada a las condiciones de evaluación. Pero… ¿están definiendo a una buena enseñanza?
No, el adjetivo “buena” encierra tanto fuerza moral como epistemológica y no es sinónimo de “con éxito”

“Preguntar qué es buena enseñanza en el sentido moral equivale a preguntar qué acciones docentes pueden justificarse basándose en principios morales y son capaces de provocar acciones de principio por parte de los estudiantes. Preguntar qué es buena enseñanza en el sentido epistemológico es preguntar si lo que se enseña es racionalmente justificable y, en última instancia, digno de que el estudiante lo conozca, lo crea o lo entienda"(2)

Según David Perkins la buena enseñanza no es una cuestión de cómo enseñamos sino de que elegimos enseñar.
No existe una receta pero coincidiendo con lo opinado por Gvirtz, S. Palamidessi M. "una buena enseñanza es aquella que no está al margen de los valores, de las formas de vida, de los intereses, de las opciones políticas y de las preferencias culturales"(3).
Se trata de trazar el camino para que los alumnos comiencen a caminar solos. Cada escuela y cada docente podrán reconstruir a partir de la experimentación, del descubrimiento y la construcción aquello que creen una buena enseñanza.
Ahora bien, ¿Por qué están tan relacionados los conceptos de, “enseñar y aprender en la trama de nuestro lenguaje”?
Si no se produce el aprendizaje ¿tendría sentido enseñar o podríamos instalar la significación de enseñar?
Parafraseando a Gary Fenstermacher “Sin profesores no tendríamos el concepto de alumnos, sin estudiantes no tendríamos el concepto de enseñante”. Esta relación conforma una pareja equilibrada y ontológicamente dependiente pero no causal pues la acción de enseñar no siempre produce aprendizajes.
Enseñanza y aprendizaje, dos fenómenos diferentes
El aprendizaje es un proceso interno de la persona inclusive cuando se desencadena como efecto de tareas grupales, es un resultado del estudiante, no un efecto que sigue de la enseñanza como causa.
Como fenómeno interno, el aprendizaje pertenece a la esfera mental o psíquica, en tanto la enseñanza, por ser una actividad humana que se desarrolla en contextos sociales, debe ser considerada como un fenómeno social, permite la acción de estudiar; consiste en enseñar cómo aprender, se caracteriza por poseer una intención específica: la de influir sobre el aprendizaje de otra u otras personas.
Es una actividad que se lleva a cabo y no un fenómeno que ocurre espontáneamente. Como dice Alicia Camilloni, al pasar por una sala de clases y ver a un profesor hablando frente a un grupo, podemos afirmar que "está enseñando". Pero, seguramente, no podemos afirmar que las personas que lo escuchan "están aprendiendo”.
En el siguiente cuadro se visualizan las características particulares de la enseñanza y el aprendizaje analizando los rasgos genéricos contrastados entre uno y otro:

Aprendizaje

Enseñanza

Fenómeno individual interno

Actividad desarrollada conscientemente

Fenómeno mental o psíquico

Fenómeno social

Puede ocurrir aún sin que la persona se lo proponga

Actividad intencionada

Implica la adquisición de algo

Implica dar algo

No puede realizarse moral o inmoralmente; por lo tanto, no puede juzgárselo según valores.

Puede juzgarse si se realizó moral o inmoralmente, correcta o incorrectamente: está regida por valores.


(Sobre la base de Fenstermacher, 1989)

De estas características se deduce que son más las diferencias que las semejanzas, podrían conformar el objeto de estudio de una disciplina y no ser confundido o anexado al otro como sucede tanto en las prácticas áulicas como en las investigaciones.
Podemos afirmar entonces que el aprendizaje puede tener lugar independientemente de las intenciones de la persona e implica la adquisición de algo (conocimientos, destrezas, etcétera), mientras que la enseñanza implica proporcionar los medios para lograr el acceso a la comprensión, al conocimiento y para continuar aumentándolo. Como objeto de estudio podrá ser analizada como actividad moral, social, política, interpersonal, interpsicológica y cultural, y como actividad que precisa ser planificada y evaluada.(4)
¿Podrían promover las NTIC una buena enseñanza?
Si tanto alumnos como docentes se desenvuelven en entornos mediados por las tecnologías y éstas promueven el aprendizaje sería oportuno incorporarlas a la vida educativa otorgándole sentido a la enseñanza. La problemática sería ¿qué recursos utilizar? Esto dependerá de las características propias del contenido, de las finalidades que se persigan, de lo disponible, de lo que los alumnos deseen. Pero debemos saber que la adopción misma de un recurso u otro dará un cierto encuadre a la actividad y al contenido mismo.(5)
Cada contenido deberá ser desafiante, vinculado con la vida, intereses de los aprendices y con el tiempo que necesita para aprender. Las nuevas tecnologías posibilitan y potencian estos tratamientos pero ellas no definen los contenidos curriculares ni eliminan el esfuerzo por aprender, ofrecen trabajar ayudándose unos a otros en verdaderas comunidades de aprendizaje y estableciendo vínculos más allá de las fronteras físicas.
Las NTIC ofrecen enormes posibilidades si cuentan con un diseño pedagógico elaborado, estructurado y con coherencia, una metodología adecuada, una óptima selección e incorporación de recursos y el fomento de la interactividad.
A modo de conclusión: La incorporación de las NTIC puede generar una nueva manera de entender la buena enseñanza, el aprendizaje y la evaluación a partir de la reflexión sobre los objetivos a lograr, sobre la organización de las instituciones, sobre las relaciones entre profesores y alumnos, sobre la cooperación entre éstos, sobre el tiempo de los docentes, en definitiva, sobre la creación de una cultura favorable para el cambio educativo.(6)

BIBLIOGRAFÍA SELECCIONADA

(4)Fairstein G. “Teorías del aprendizaje y teorías de la enseñanza”. Clase Nº 14. Diploma Superior en Constructivismo y Educación. FLACSO 2006. Versión Word.

(2)Fenstermacher, G. (1989): "Tres aspectos de la filosofía de la investigación sobre la enseñanza", en Wittrock (comp.) La investigación en la enseñanza I. Barcelona: Paidós.

(1-3-5)Gvirtz, S. Palamidessi M. “El ABC de la tarea docente: currículum y enseñanza”. Copyright Aique Grupo Editor S.A.

Litwin, E. “De caminos, puentes y atajos: el lugar de la tecnología en la enseñanza”. Ponencia en II Congreso Iberoamericano de EducaRed. Argentina.

Litwin, E. “Los desafíos y los sinsentidos de las nuevas tecnologías en la educación”. http://portal.educ.ar/noticias/entrevistas/edith-litwin-los-desafios-y-lo.php.

(6)MARCHESI, A. y MARTIN, E (2003) “Tecnología y Aprendizaje”. Madrid: Editorial SM. Disponible en formato PDF en la siguiente URL: http://www.piloto.librosvivos.net/ (consulta el 16/02/09)
PERKINS, D. (1995), “Cap. 3: La enseñanza y el aprendizaje: la teoría uno y más allá de la teoría uno”, en: Perkins, D., La escuela inteligente. Del adiestramiento de la memoria a la educación de la mente, Gedisa, Barcelona.

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